sábado, 16 de mayo de 2015
EN OCACION POR EL AÑO DE LA VIDA CONSAGRADA
El Secretario de la Congregación para los InstituJornada Mundial de la Vida Consagrada que se celebra este 2 de febrero.tos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, monseñor José Rodríguez Carballo envía un mensaje a través de Radio Vaticano en ocasión de la
“Demos testimonio gozoso, alegre de la belleza de la vocación con la cual hemos sido enriquecidos sin mérito propio. Es un don, es una gracia y nosotros queremos a pesar de las dificultades personales, institucionales, queremos decir que es bello, hermoso, seguir a Jesús como consagrados, que seamos valientes en salir. El Santo Padre Francisco nos pide constantemente una Iglesia en salida, esto mismo es validísimo y lo pide en la carta apostólica a los consagrados: una vida consagrada en salida”.
“Tenemos que ser protagonistas de la cultura del encuentro de la que tanto habla el Santo Padre. Ay que salir de nuestros nidos. La vida consagrada no puede ser autoreferencial, la vida consagrada está para dar testimonio –como dije antes- de la belleza de seguir a Jesucristo y por eso, ay que salir y en esto tenemos que ser valientes, salir a las periferias. Es verdad que estamos en muchas periferias pero es una llamada que nos viene de la Iglesia, que no podemos desoír y que habrá que reflexionar dónde estamos, por qué estamos y cómo estamos, porque no basta estar en una periferia, ay que saber cómo se está”. “Nosotros tenemos que estar como discípulos misioneros, por tanto dispuestos a aprender primero de Jesús y después de toda la gente, particularmente de los más pobres”.
“Tenemos que ser protagonistas de la cultura del encuentro de la que tanto habla el Santo Padre. Ay que salir de nuestros nidos. La vida consagrada no puede ser autoreferencial, la vida consagrada está para dar testimonio –como dije antes- de la belleza de seguir a Jesucristo y por eso, ay que salir y en esto tenemos que ser valientes, salir a las periferias. Es verdad que estamos en muchas periferias pero es una llamada que nos viene de la Iglesia, que no podemos desoír y que habrá que reflexionar dónde estamos, por qué estamos y cómo estamos, porque no basta estar en una periferia, ay que saber cómo se está”. “Nosotros tenemos que estar como discípulos misioneros, por tanto dispuestos a aprender primero de Jesús y después de toda la gente, particularmente de los más pobres”.
“Permanezcamos en discernimiento, es algo que nos pide también el Santo Padre en la carta, preguntémonos a nivel personal: Señor qué quieres que haga en este momento aquí y ahora. No hace cincuenta años, no dentro de cincuenta años sino aquí y ahora. Y comunitariamente hagamos aquella pregunta que se ponía la Iglesia primitiva y que nos transmite los hechos de los apóstoles: ¿Hermanos, hermanas qué tenemos que hacer? Y una vez escuchado lo que tenemos que hacer pongámonos a la obra. Manos a la obra en la revitalización de la vida consagrada y esto depende de todos los consagrados”.
“El Santo Padre nos invita –siguiendo una invitación de Juan Pablo II- a ser expertos en comunión. Una comunión primero a nivel local en la fraternidad o comunidad en donde nos ha tocado vivir y luego a nivel de instituto o de orden como tal. En estos momentos tenemos que colaborar y un carisma no puede dar la espalda al otro. Tenemos que, manteniendo la propia identidad, abrirnos a la riqueza que nos viene de otros carismas y luego a la Iglesia”.
“La vida consagrada no es auto referencial, es un don que a través del Espíritu ha dado a la Iglesia y nosotros queremos vivir como Iglesia, somos Iglesia, queremos vivir con la Iglesia y para la Iglesia”.
“Por último, que es por donde tenemos que empezar, es: que el centro de nuestra vida comunitaria sea Cristo, es a Él a quien queremos seguir, es a Él a quien queremos entregar nuestra vida, es a Él a quien queremos decir con renovado entusiasmo, con renovada pasión sí. Cada día de nuestra vida, como María, abrirnos con corazón disponible y generoso a lo que el Señor nos pide, por eso que Jesús ocupe el centro de esta Jornada, pero sobre todo de nuestra vida”. http://es.radiovaticana.va/news/2015/02/02/palabras_para_la_jornada_mundial_de_la_vida_consagrada/1121089 Para Radio Vaticano, MTC.
domingo, 15 de marzo de 2015
QUE RIQUEZA DE CULTURA Y DEVOCIÓN DE UN PUEBLO QUE AMA AL NIÑO JESÚS

El Distrito
de Jesús es uno de los 12
distritos de la Provincia de Cajamarca ubicada en el departamento de Cajamarca, bajo la
administración del Gobierno regional de Cajamarca, en el norte del Perú.
Agradecida a Dios por la
experiencia de misión 2015 en Cajamarca- Jesús. Una aventura inolvidable en la
parroquia el “Dulce Nombre de Jesús”. Los Jesuenses me han transmitido su amor
tan grande al niño Jesús que lo viven con mucha fe y alegría. En realidad para
ellos la navidad no termina en Diciembre, sino que se prolonga hasta el mes de
enero que lo viven con mucha alegría y
devoción. Además este pueblito tan lindo hace honor a su nombre “El distrito de
Jesús”. Con su gente linda que sabe festejar la vida con sus danzas coloridas,
los platos típicos que no faltan, los concursos, conciertos, juegos recreativos
etc…
Por muchos años se mantiene latente esta tradición
jesuense y la fe se sustenta en la inquebrantable devoción y religiosidad de sus fieles a “El Dulce
Nombre de Jesús” en las distintas celebraciones religiosas, actos que contienen
el esfuerzo y ejemplar contribución
espiritual y económica de los devotos
y amigos de la ciudad de Jesús.
Así como también expresa la Sra Ana Mercado:
Jesús es tierra bendita y privilegiada al haber sido escogida por el Divino
Infante El Dulce Nombre de Jesús, para reinar no solo en estos bellos parajes
donde pidió la edificación de su templo sino en el corazón de todo jesuense
quienes con inmensa devoción el tercer domingo de cada enero le rendimos
homenaje al Divino patrón que es una
bellísima imagen impresionante y
milagrosa.
Sabemos
que las imágenes son un estímulo para la fe y lo que veneramos en la imagen es
a quien representa es decir a Jesús el Hijo de Dios que se hizo niño como uno
nocotr@s. La Iglesia Católica respeta las imágenes de igual forma que se
respeta y venera la fotografía de un ser querido. Todos sabemos que no es lo
mismo contemplar la fotografía que contemplar la misma persona de carne y
hueso.
AQUÍ TENEMOS EL RELATO DE LA APARICIÓN DE "EL DULCE NOMBRE DE
JESÚS” QUE NARRA DE LA SIGUIENTE MANERA:
El pueblo
jesuense devoto ferviente de “El Dulce Nombre de Jesús”, guarda
tradicionalmente esta hermosa leyenda, la misma que nos refiere que en tiempos
lejanos existía en lo que es ahora la ciudad de Jesús una gran llanura cubierta
de matorrales con abundantes plantas de quishuares, pencas, zarzamoras y
algunas casitas pequeñas habitadas por unas personas conocida como los
gentiles.
Debido a la
escasez de agua de regadío y la carencia
de lluvias en la mayor parte del año, estos hombres se reunieron y acordaron
abandonar el lugar para ir en busca de mejores posibilidades de vida y donde lo
encontrarían allí fundarían un
pueblo.
En el año 1878 al pie
de un olivo, junto a un manantial se apareció el niño “Dulce Nombre de
Jesús”. Que fue trasladado a Huayanmarca
que es un caserío del distrito de Jesús para que fuera el Divino Patrón de ese
pueblito, pero el niño se escapó de Huayanmarca a Jesús,
Una
comisión se encargó de buscarlo y lo
encontraron sentado bajo las ramas del
olivo, volvieron a cogerlo y le pusieron cadenas y lo encerraron dentro de un
baúl con llave para que no se escapara.
Todo fue en vano el niño desapareció nuevamente
yendo a morar bajo el árbol Él pedía que construyeran un templo junto al árbol de olivo y de la laguna.
Ante
reiteradas revelaciones, la gente entendió
que se trataba de un mandato Divino, se juntaron todos los hombres y
mujeres para la edificación de la iglesia
con sus paredes de dos metros de ancho que data de antes de 1655.
Una vez
construida la Iglesia establecieron la
Fiesta Patronal en homenaje “Dulce
Nombre de Jesús”. Que con mucho amor, devoción y de los Jesuense celebran cada
año en el mes de enero.
También cuenta que en
el año 1890, el Niño “Dulce Nombre de Jesús” Patrón del pueblo se salva de las
llamas del incendio del Altar Mayor. También el niño Jesús salva a su pueblo de un
ataque de los chilenos deteniéndose en Silla Rumy y finalmente la historia termina narrando cuando comparte
su alegría y entusiasmo, jugando la ronda con los pastorcitos del distrito de
Jesús…
Es muy rica la cultura y la tradición de este
pueblo Cajamarquino, con su gente generosa y colaboradora. Por eso que la devoción
al “Dulce Nombre de Jesús”, es la devoción de la gente humilde y sencilla que
ha depositado toda su confianza y su amor en el Divino Infante. Son de aquellos que se hacen como niños y se acercan
a Jesús con un corazón abierto, de aquellos que se abandonan en sus brazos,
como el niño pequeño que se refugia en los brazos de su madre, sin temor a nada
pues sabe que ahí está seguro y protegido.

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