Cuando escuché hablar sobre este tema al P. Juan Jaime
Escobar, me llamó mucho la atención el título que lleva “POR AQUELLO QUE SOLO VIVIMOS
UNA SOLA VEZ” me impactó muchísimo, porque para muchos la vida pasa por pasar y
no tomamos consciencia del gran valor que tiene y también me dije: si solo vivimos una sola vez, por qué no asumimos con toda seriedad esta
vida que es solo una vez. Los seres humanos a veces no sabemos
aprovechar de la vida, más bien la desperdiciamos.
Es interesante contemplar la naturaleza hay
flores que florecen una sola vez a
veces necesitan días y años para
florecer en ocasiones por solo unas horas. A veces las personas perdemos la
conciencia de la finitud de nuestra vida. Es verdad que todo los seres humanos nos creemos un poquito inmortales, porque
de hecho tenemos todo programado y planificado para dentro una semana, un mes, un
año y a veces por años, sin darnos cuenta sin que podría pasar nuestra vida
solo por unas horas y después de unas horas terminar. Hablar de la experiencia
de la finitud no nos gusta reflexionar mucho.
Es anecdótico de como nosotros celebramos los cumpleaños
en positivos, Luis cumplió 20 años
cuando en verdad tendríamos que celebrar al revés Luis ya tiene 20 años menos, porque cada año
que pasa es un año menos que tenemos y al ser un año menos que tenemos.
Cuando a uno le plantean que la vida se va acabar, uno recién
empieza a vivir más intensamente. Cuando el médico le dice: “Señor usted
tienes cáncer terminal le quedan 3 meses de vida”, en esos tres meses uno le
dice te quiero a los hijos, busca a Dios, se reconcilia, valoran mucho más la
vida, porque sabe que le quedan solo 3 meses de vida. Puedes preguntarte ¿Cuánto
años te quedan a ti? Pero como no sabemos cuánto nos queda tenemos
ventaja. Porque si supiéramos cuanto nos queda tal vez planearíamos mejor lo que nos queda en este día,
los amores que vamos a dar, los perdones que vamos a dar, la alegría que vamos
a tener desperdiciaríamos menos tiempo en angustiarnos, entristecernos,
deprimirnos, echarnos la culpa, lamentarnos y aprovecharíamos mejor el tiempo.
Hay algo curioso en el hombre de postmodernidad estamos
obsesionados por vivir más años. Estamos preocupados por prolongar la
vida controlamos las calorías, tomamos todo lo natural que está de moda. Y ¿porque nos trae lo natural? para que
tengamos la tranquilidad podemos prolongar
más años de vida, pero para que la
vamos a prolongar, porque la clave no es
vivir más sino vivir mejor.
La vida no es un juego de video de computador, tu
metes la moneda te dan varias vidas uno en la primera se puede arriesgar pero
cuando ya solo le queda una es menos arriesgado, se esconde con tal que no le
quitan la vida, si le quita siempre hay la posibilidad de poner una moneda y volver a empezar, pero la vida no
es un juego de video. No tenemos varias vidas una para
desperdiciar, para aventurar, para dar gusto a la familia, para darme gusto a mí, para experimentar, para dar gusto
a mis amigos etc. No tenemos varias solo una.
Hay que vivir en plenitud y construir la felicidad aquí.
Porque el amor que no construiste en esta vida no te lo van a regalar gratis en
la otra, la felicidad que no eres capaz de construir en esta no lo vas a encontrar en la otra. Lo que
llamamos la otra vida es la continuidad coherente de la vida que uno ha
construido. Porque si ahora no tienen la vida eterna
dentro no van a tener después. La felicidad no es
un punto de llegada es una manera de caminar y vivir aquí.
Hoy hablar de la
reencarnación está de moda. Como el Padre Juan dice: Yo no me voy a meter en la
discusión de que si hay reencarnación o no. Lo único que digo es una cosa, si
alguna vez vivimos antes el problema es
que no me acuerdo y
como no me acuerdo la única vida que vale es esta de la que me acuerdo. Porque de la otra por más bonita,
horrorosa, mentiroso etc en todo caso no
me acuerdo y como no me acuerdo la única vida real es esta que estamos viviendo,
sin embargo ¿porque existen esas realidades?
por miedo a afrontar la fragilidad de la existencia entonces huimos de alguna
manera buscamos consolación en el hecho de querer saber que no sabemos manejar
esta vida, pero después nos darán otra y otra vida para echar a perder
existencias. En la vida no hay otra oportunidad, ni hay posibilidad de
habilitar, no hay curso remedial, no hay recuperación ni nivelaciones.
Las 3 grandes
épocas de la vida de la gente están
marcadas por 3 concepciones del tiempo:
·
Un niño vive
en el tiempo presente, en el hoy, es por eso cuando uno le habla al niño de
ayer el niño no entiende, pero te dice sí. Un niño no vive del pasado, vive en
el instante en el momento.
·
El joven, por
ejemplo el adolescente vive en el futuro yo voy a hacer…el mundo del
adolescente es en el futuro voy a ser feliz, voy a estudiar, voy a ser responsable, voy a
solucionar los problemas, incluso cuando tienen dificultades siempre se prometen
que mañana no las tendrán, yo voy a dejar de fumar, mañana no los haré. Habita a lo largo de 20, 30 años época cuando
se mira en futuro.
·
Pasan los 35 años
con un ojo sigue viendo el futuro y con el otro al pasado y empieza uno
lentamente a evaluar la vida. A los 30 años uno evalúa la vida positivamente no
lo hemos logrado, pero lo vamos a lograr. Pero cuando llega 40 ya estamos
perdidos, porque uno mira para atrás, porque ya para adelante está muy empinado
a uno ya le duelen las rodillas, ya le cae mal la comida etc. Y es cuando uno
empieza a evaluar si la vida valió la pena. San Juan de la Cruz tenía una frase
hermosa al atardecer de la tarde te examinaran en el amor. La tarde de la vida
te llega antes de lo que uno piensa. Al atardecer de la tarde uno siempre se examina en el amor. Cuanto de amor, dicha, alegría hay en el
corazón.
Uno
creía cuando tenía 10 y tantos todo el problema era estudiar algo y cuando llega
a los 40, 50, 60 y tantos entiende que uno no trataba de estudiar, sino que
simplemente trataba de vivir. Y que
eso que llamamos vivir merezca el nombre de vivir.
Está presente la cultura
de la muerte, de la violencia, del más poderoso, de la frustración, de la angustia,
de la desesperación, de la depresión etc y el sin sentido que invade a tantas personas…
Hay una bella historia de buda
de Sidama Gautama de Buda, que muestra el
verdadero poder. Dice así el más grande guerrero, el más poderoso se
apareció delante del gran Sidarta y le dijo vengo a matarte, Sidama sorprendido
le dijo, porque , porque soy más poderoso que tu y como sabes que eres el más
poderoso le pregunto Sidarta y le dijo mira mi espada nadie se ha resistido a
ella he vencido a los más guerreros , he
matado a los animales, más fieros de la selva, veo que eres en verdad eres un
guerrero poderoso pero antes de matarte
podrías darme una última prueba mata lo que más violento que puedas
encontrar lo más grande , aquello que temes más el guerrero dio salto se inserto en la selva y
de un tajo le cortó la cabeza a un gran tigre y le hecho a los pies de Sidama y
le dijo mira he matado al que come hombres, he matado al animal más fiero, he
matado al más poderoso. Buda le dijo veo y reconozco que eres el guerrero más
poderoso que existe accederías antes de
matarme a darme una última prueba de tu poder. Y el guerrero le dijo la que quieres devuelve le la vida al tigre. El
guerrero le dijo cómo imposible eso no lo puedo hacer. Buda le dijo ah entonces
tú no eres poderoso.
El poder no es dar muerte sino dar vida.
LAS GRANDES
BATALLAS QUE TE JUEGAS LA VIDA
Son 12 batallas en
la que la mayoría en los adultos con el paso de los años nos damos por
vencidos. Son las grandes batallas que te juegas la vida. Que si no eres capaz de
vencer lo único que consigues es la muerte.
1.- La batalla de la verdad
Cuando éramos jóvenes creíamos en la verdad, pero uno
se cansa, porque en la sociedad funciona la mentira. Todo lo contrario uno por
decir la verdad te pueden matar. Mentiras que se vuelven parte de lo cotidiano.
La verdad nos hará libres.
2.-La batalla de la
confianza
Cuando éramos pequeños éramos confiados. Vivimos en
una sociedad tan desconfiada que hemos tenido que enseñar a nuestros niños a
desconfiar. No le reciba nada, no se deje tocar por nadie… Hemos construido una
sociedad en la desconfianza.
3.-La batalla de la
fe
No se trata de la fe en Dios, sino de la fe en los
ideales, en lo anhelos. Uno se desilusiona y no cree en las utopías. Cuando era
joven quería ser médico para salvar personas, sacerdote para tocar el corazón y
ayudar a las personas... Como va cambiando uno de sueños de ideales. Donde
quedaron los ideales. Se nos han muerto nuestros ideales.
4.-Quieres vivir
ten ideal, ten sueños y no dejes jamás de creer en ellos…
5.-El ansia de
justicia.
Cuando uno es joven se indigna de las injusticias, lo
triste es que pasan los años y uno se va olvidando. La vida es ansia de
justicia.
6.-El deseo de la
paz.
Los niños tan rabioso que son, y se dan fácilmente la
mano. Todo el rencor que guardamos nos impide dar la mano. La vida es ansia de
paz.
7.-Entusiamo.
Un niño pequeñito va ansioso al colegio. A lo largo
del año se le va muriendo el entusiasmo.
La gran enfermedad de la vida sacerdotal es el cansancio.
Una misa más y otra. El primer año de matrimonio entusiasmo después se le va
acabando. Nunca jamás te dejes quitar el entusiasmo…
8.-Experiencia del
perdón
El perdón es la única cura, y el amor se nos hace
posible. Los niños tienen la capacidad de perdón, olvidan porque no viven en el
pasado. El que perdona y no olvida sigue sufriendo. Cuando uno perdona se libera. Vivir es perdonar.
9.-La felicidad.
La felicidad es la
conciencia constante del valor de mi existencia. No tiene que ver con tener
poseer, alcanzar, lograr, todo lo contrario tiene que ver con que uno sea capaz
de no lograr eso y no pasó nada. Deseo poco decía San Francisco deseo poco y lo
poco que deseo lo deseo poco. Cuando uno desea poco y lo poco que desea lo
desea poco uno sufre mucho menos. No es más rico el más tiene es más rico el que menos deseo tiene. Aprender a gozar de lo poquito que uno tiene.
Lo más esencial es la conciencia del valor de tu vida. Eso no te puede quitar
un mal amor, nada en el mundo te puede quitar la conciencia del valor de tu existencia, por eso nadie te puede quitar
la felicidad, porque la felicidad es una
realidad profunda.
10.-La vida es
valiosa, hermosa, bella, maravillosa, es un regalo cuídalo, es un
don entrégalo, es una batalla lúchala, es una maravilla defiéndela, es un don
de don de Dios, vive por ella, lucha por ella, cuídala, amala, porque no hay
nada más grande que la vida. Del único que más o menos somos dueños es la vida.
Dentro hay un corazón latiendo.
Para
poder navegar mejor entre los peligros y la tormenta de la vida nos hemos visto
obligados aligerar la embarcación y hemos arrojado por la bordad una cantidad
de bienes que no nos parecían indispensables y pero que era justamente las
provisiones y la reserva de agua. Ahora navegamos sin duda con mayor agilidad y
con menos peso pero nos estamos muriendo de hambre y de sed.
BENDICIONES!!!!!!!!
Espero que les ayude en algo!
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