Este trabajo está dirigido a todas las personas que trabajan en el campo de la salud, pero en especial “a los reflexólog@s” con quienes trabajamos incansablemente para devolverles la salud a tantas personas que se nos acercan a diario. Al ejemplo de Jesús con esta terapia tratamos de buscar el bienestar de los enfermos de manera holística acogiéndoles, escuchándoles y dialogando con ellos para responder a sus necesidades.
Mi Congregación tiene como uno sus carismas la salud, el cuidado a los enfermos, el trabajo que realizamos nos identifica con el de Jesús curador, porque a través de la reflexoterapia, ayudamos a recuperar la salud tanto física, emocional y espiritual.
JESUS, EL CURADOR DE LA VIDA
Antes de empezar a desarrollar el tema en sí, les presentaré un poco sobre cultura y la vida de los enfermos de la época de Jesús en la región de Galilea, para que nos ayude a ubicarnos en su contexto. La vida de los enfermos era muy triste, muchas de las enfermedades que padecían eran vistas incurables y contagiosas. Por lo tanto, los enfermos eran abandonados a su suerte e incapacitados para ganarse el sustento; sobrevivian en una situación de mendicidad de la miseria y el hambre.
La enfermedad no era vista solo como un hecho biológico de un dolor fisico. Sino que también era vista como una incapacidad de ser hijos de Dios, porque creían que la enfermad era como una maldición. Se sentían indignos, culpables y pecadores frente a la sociedad. Justamente esa era la desgracia de los ciegos, sordos, cojos, tullidos, leprosos etc. Ellos eran considerados el último entre los últimos, por eso tenían que vivir excluidos y aislados. En aquel tiempo también había muchos curanderos famosos para ayudar a aliviar a los enfermos, pero el estilo de Jesús era único. Jesús les ofrecía gratuitamente la salud, el perdón, la paz y la bendición de Dios y con ellos una salud integral.
· La curación de Jesús fue holística
Las curaciones que Jesús realizaba eran integral y no solo se trataba de la salud física sino le devolvía la salud completa tanto física, psicológica y espiritual. Junto a Jesús, los enfermos recuperan la salud, los poseídos por el demonio eran rescatados de su mundo oscuro. Él los integraba en una sociedad nueva, más sana y fraterna, mejor encaminada hacia la plenitud del reino de Dios.
Lo que Jesús buscaba, antes que nada, entre aquellas personas no era reformar su vida religiosa, sino ayudarles a disfrutar de una vida más sana y más liberada. Así la actividad de Jesús fue mucho más allá de las curaciones milagrosas que se narran en los evangelios.
El carácter holístico de la actividad sanadora de Jesús se puede ver en el caso como por ejemplo del relato del paralítico. Jesús le sana diciendo algo sorprendente: “Tus pecados te son perdonados”, y después: “Levántate y anda”. Es obvio aquel hombre sufría un grave complejo de culpa que había paralizado todo su cuerpo. Una vez que Jesús le asegura que sus pecados son perdonados y que no tiene que sentirse culpable de nada, puede levantarse y echar a andar. Jesús no se preocupa solo de su mal físico, sino también de su situación de impotencia y humillación a causa de la enfermedad. Por eso los enfermos encuentran en él algo que los médicos no aseguraban con sus remedios: una relación nueva con Dios que les ayuda a vivir con otra dignidad y confianza ante él.
Su palabra es clara todos la pueden escuchar y entender. Jesús comienza por reavivar la fe de los enfermos. En el evangelio encontramos la acción curadora de Jesús que les dice a los enfermos: No temas, ten fe; todo es posible para el que cree; hijo mío, tus pecados te son perdonados. La fe pertenece, pues, al proceso mismo de la curación. Jesús no cura para despertar la fe, sino que pide fe para que sea posible la curación.
· Jesús cura gratuitamente por amor y misericordia
Es interesante ver la actitud de Jesús frente a los enfermos necesitados, Él actuaba movido por su amor compasivo y misericordioso. Y nunca movido por intereses económicos. Él siempre curaba de manera gratuita. Este carácter gratuito resultaba sorprendente y atractivo. No buscaba nada para sí mismo, ni siquiera que los enfermos se agreguen a su grupo de seguidores. La curación que suscita la llegada del reino de Dios es gratuita, y así la tendrán que regalar también sus discípulos. Este carácter gratuito resultaba sorprendente y atractivo. Todo el mundo podía acercarse a Jesús sin preocuparse de los gastos.
Dios ama incondicionalmente y perdona los pecados de todos con la misma gratuidad. Esta era la fe inquebrantable de Jesús. Él decía a la gente que Dios perdona los pecados incondicionalmente. Jesús no decía “yo te perdono” sino tus pecados son perdonados.
El perdón universal y gratuito es presentado con gran belleza en el relato de la mujer que está a punto de ser apedreada por adulterio por parte de la muchedumbre de varones. Jesús le dijo tampoco yo te condeno, es un lindo gesto que debemos de aprender también nosotros a no adelantarnos a juzgar a los demás.
Jesús no se limitó a aliviar el sufrimiento de los enfermos y endemoniados, sino que dio a su actividad curadora una interpretación trascendental, ve en todo ello signos de un mundo nuevo.
El reino es la respuesta de Dios al sufrimiento humano. La gente más desgraciada puede experimentar en su propia vida signos de un mundo nuevo en el que, por fin, Dios vencerá al mal.
· Jesús cercano y humano
Jesús se acercaba y les escuchaba a los que se consideran abandonados por Dios, tocaba a los leprosos que nadie les había tocado, despertaba la confianza en aquellos que no tenian acceso al templo y los integraba en el pueblo de Dios tal como Él lo entiende. Estos tienen que ser los primeros en experimentar la misericordia del Padre y la llegada de su Reino.
Su curación es la mejor parábola para que todos comprendan que Dios es, antes que nada, el Dios de los que sufren el desamparo y la exclusión. La amistad de Jesús tuvo un efecto sanador sobre las personas. Jesús es muy humano en sus relaciones con las personas y su cercanía incondicional. Muchas personas lo amaron, porque actuaba siempre por amor, se acercaba a la gente más pobre para darle su ayuda y su amor.
Jesús tenia su estilo propio para curar. Lo hacía con la fuerza de su palabra y los gestos de sus manos. Jesús hablaba con el enfermo y le manifiestaba su voluntad de que quede curado. Otras veces imponia sus manos en un gesto de bendición para envolverlo con la bondad amorosa de Dios. En otras ocasiones extendia su mano y los tocaba, para expresarles su cercanía, acogida y compasión.
· Curar es una forma de amar
Para Jesús, curar era su forma de amar. Cuando se acercaba a ellos para despertar su confianza en Dios, liberarlos del mal y devolverlos a la convivencia, Jesús les está mostrando, antes de nada, que son dignos de ser amados.
Jesús sufre al ver la enorme distancia que hay entre el sufrimiento de estos hombres, mujeres y niños hundidos en la enfermedad, y la vida que Dios quiere para sus hijos e hijas. Lo cierto es que Jesús contagiaba salud y vida.
APRECIACION PERSONAL
“No son los sanos los que necesitan al médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, para que se conviertan. (Lc 5,32)” ¿Quién está sano ante Jesús?
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| "Manos dispuesta para curar y corazón para sanar" |
Después de lo trabajado y reflexionado sobre “Jesús el curador de la vida” ahora quiero presentarles desde la perspectiva de nuestro trabajo como reflexólog@s en nuestra ardua misión de llevar salud a los enfermos. Ya que al ejemplo de Jesús tratamos de buscar el bienestar de los enfermos acogiéndoles, escuchándoles, dialogando con ellos para curarles de manera holística. El ponerse a los pies de los enfermos requiere de mucha humildad, paciencia, carisma, esfuerzo y sobre todo mucho amor y cercanía con ellos. Lo que hacemos con la reflexología es ayudar a los enfermos para que recuperen la salud y se curen. Justamente lo que hacemos es ponernos a los pies de los pacientes para estimular los puntos reflejos del organo enfermo para liberarles de sus dolencias.
Lo importante de esta terapia es aprender del gran maestro Jesús, el curador de la vida, que pasó por este mundo haciendo el bien. Él se preocupó no solo por curar la salud física, sino de la integridad de la persona. Nosotros somos solo instrumentos de Dios para seguir curando la vida de tantas personas que acuden a nosotros. Algunos, porque padecen dolores físicos o espirituales, otros porque han perdido el sentido de la vida y las ganas de seguir viviendo. Muchas veces es la cercanía, la escucha, un gesto de cariño, una sonrisa que les ayuda a ponerse de pie y seguir caminando al igual que el paralítico.
Lo importante de esta terapia es aprender del gran maestro Jesús, el curador de la vida, que pasó por este mundo haciendo el bien. Él se preocupó no solo por curar la salud física, sino de la integridad de la persona. Nosotros somos solo instrumentos de Dios para seguir curando la vida de tantas personas que acuden a nosotros. Algunos, porque padecen dolores físicos o espirituales, otros porque han perdido el sentido de la vida y las ganas de seguir viviendo. Muchas veces es la cercanía, la escucha, un gesto de cariño, una sonrisa que les ayuda a ponerse de pie y seguir caminando al igual que el paralítico.
JPrecisamente, la terapia que Jesús puso en marcha fue su propia persona es decir su amor apasionado a la vida, su acogida entrañable a cada enfermo o enferma, su fuerza para regenerar a la persona desde sus raíces, su capacidad de contagiar su fe en la bondad de Dios. Su poder para despertar energías desconocidas en el ser humano creaba las condiciones que hacían posible la recuperación de la salud. Jesús no ofrece remedios para resolver un problema orgánico. Se acerca a los enfermos buscando curarlos desde su raíz. No busca solo una mejoría física. La curación del organismo queda englobada en una sanación más integral y profunda. Jesús no cura solo enfermedades, Él sana la vida enferma. No se queda ahí. Jesús los libera de lo que le bloquea su vida y la deshumaniza.
Es increíble lo que Jesús hizo hace más de 2000 años también seguimos practicando nosotros los reflexolog@s despertando al médico interior para que les cure. El ser humanos que es imagen y semejanza de Dios tiene la capacidad interior de curarse, solo que muchas veces esta energía se encuentra bloqueada. Jesús sigue curando a las personas través de nosotr@s solo tenemos que estar dispuestos y dispuestas a dejarnos guiar por Él, para que seamos buenos reflexólog@s al estilo de Jesús el curador de la vida.
Por: Hna. Soledad Ortiz Trebejo
BIBIOGRAFÍA
1. Biblia Latinoamericana.
2. José Antonio Pagola, Jesús Aproximación histórico,
3. Albert Nolan “Jesús, hoy”: una espiritualidad de libertad,




Todos somos sanadores desde nuestro estar..."tocamos" con las manos, con un sonido, con una palabra,con un gesto, con una sonrisa... con Fé, poniendonos como intermediarios de la manifestación de Dios en el Amor a sus hijos.. Jesús es referencia de un sanador... Como terapeutas intecionamos, utilizamos nuestras "herramientas", nuestros dones y asi poder servir a ese ser humano en despertar a su médico interior y se armonice en su vivir.
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